Me apasiona la pintura, también la arquitectura y escultura, pero reconozco que la pintura es la que se lleva el primer puesto. 

Empecé a enamorarme de la pintura desde pequeña, pero fue con 17 años, en un viaje del Instituto a Barcelona, cuando ya me quedé fascinada. 

Viajamos para ver la exposición de Salvador Dalí (pintura, escultura y diseño de joyas, porque todo eso hacía Dalí). Fue una exposición que reunía su obra, tanto de colecciones públicas como privadas. El recorrido fue de 3 horas, para que os podáis hacer una idea de la cantidad de obras expuestas. 

Ojalá algún día, algún comisario de exposiciones se le ocurra volver a reunir la obra de Dalí. El mundo entero se lo agradecería. He visto muchísimas exposiciones de pintura, pero jamás una exposición de esas características, importancia y dimensiones.

En ese viaje también vimos toda la obra de otro pintor, Joan Miró, aunque he de decir que, si bien nunca su pintura me gustó especialmente, la disfruté mucho. También visitamos otras exposiciones. Qué viaje más inolvidable y con qué fuerza lo recuerdo.

Un verano tuve la ocasión de viajar a la Costa Brava (maravilla que hay que visitar) y pude acercarme a Portlligat, un pueblecito minúsculo, muy cerca del conocido Cadaqués. 

Dalí era muy inteligente, sabía donde edificarse una casa para vivir y pintar. En ella vivió con Gala. Lugar apacible y tranquilo. Bello. Aún me pregunto cómo podía transportarse hasta allí, todo el mobiliario de su casa. Impresionante la carretera.

El recorrido de la visita por esa casa lo recuerdo con gran pasión, cada rincón, los sofás, la sala donde recibían las visitas, la jaula del grillo en la habitación, ese armario ropero forrado de fotografías, el habitáculo donde pintaba y el «armatoste» que empleaba para pintar, ese jardín con fuente con forma fálica y rodeado de botellitas de licor, con muñeco «Michelín» incluido. 

Dalí era así, fantástico.

En un viaje por la Costa Brava, además de los lugares conocidos y populares, Portlligat y la casa de Dalí son parada obligatoria. Eso sí, llamad y reservad con antelación, aún recuerdo como el día que la visité hubo gente que se quedó sin poder entrar y eso que venían de muy lejos, menudo disgusto se llevaron.

No puedo estar más de acuerdo con Mecano y su canción:

«Si te reencarnas en cosa
Hazlo en lápiz o en pincel
y Gala de piel sedosa
Que lo haga en lienzo o en papel
Si te reencarnas en carne
Vuelve a reencarnarte en ti
Que andamos justos de genios
«Eungenio» Salvador Dalí»

            Letra: José María Cano 

(Qué maravillosas letras las de José María Cano)

Mayte López (octubre, 2020)

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