Quedan pocas horas para que finalice 2020

Ha sido un año de esos que todos queremos olvidar y dar paso al año siguiente.

Pero quería reflexionar también sobre este año que se acaba.

El otro día, en el transporte público, escuché hablar a dos señoras.

Conversaban, tranquilamente, pero en ese tono filosófico tan simpático que nos ofrece  la calle.

Una le decía a la otra que había sido abuela,

– Por parte de mi hija -decía

La otra le felicitaba y le respondía,

 Enhorabuena, aunque haya sido enañomalo

A mí esta frase me resultó de lo más curiosa y ello me hizo cuestionarme las dos caras del año 2020 

He de decir que cuando comenzó este año, el número me parecía mágico, bonito, de esos que te hacen pensar que algo bueno iba a pasar. 

Es cierto que ha sido un año catastrófico, un año que pasará a la historia por ser un año pandémico, un año en que se han producido muchas pérdidas de seres queridos que se han marchado sin poder despedirse, solos. Que no podemos abrazarnos y besarnos, que vamos tapados con incómodas mascarillas, que nos han limitado nuestras libertades, que muchos han perdido su empleo, que hay familias que lo están pasando muy mal…la lista es muy larga. Todo esto es muy triste, qué duda cabe.

Pero también es cierto que en este año tienen que haber ocurrido hechos y acontecimientos bellos, por ejemplo el nacimiento de tu primer nieto o de tu primer hijo, el año de tu jubilación, el año en que celebras un aniversario importante. Por todo lo anterior, para muchas personas, el 2020 también será un año a recordar, pero por hechos bellos que no deben verse enturbiados por lo negativo.

No le echemos la culpa a un número o período de tiempo. Es la vida y su ciclo. En medio de tanta tristeza y desolación, hay que buscar lo bello, porque siempre lo hay a pesar de todo. Porque así es la vida, con sus alegrías y tristezas.

Yo quiero centrarme en este próximo 2021  y en una palabra esencial:

E S P E R A N Z A

 

Y eso es lo que quiero desear para el próximo año 2021, que tengamos esperanza, que pensemos en que van a pasar cosas bonitas, aunque también vendrán muchas que no lo serán. Que pensemos que el próximo año marcará el inicio del camino de la recuperación, en todos los aspectos y que tienen que regresar los abrazos y besos.

Es evidente que brindaré por la Salud de todos. Es lo primero y lo más importante. Con ella,  ganas y esfuerzo, todo lo demás se alcanzará, de eso estoy segura. 

Pero, por favor, pongan de su parte también, que la “suerte” anda últimamente muy ocupada, tiene mucho trabajo y no puede hacerlo todo ella sola.

 

Salud, Responsabilidad y Mucha Esperanza.