​Calor que envuelve, sin piedad,

abrigando los rincones.

Las primeras gotas recorren, lentamente, la espalda.

Necesidad de respirar, que el aire se mueva.

La furia araña con fuerza, tiene prisa.

Gritos ahogados, queriendo gritar.

Al final, llegará la calma, con fresca humedad.

Plena de rocío.

Amanecerá

Poema escrito en una noche de junio de 2016, noche de calor, ese calor húmedo tan característico de mi tierra,  Mayte López

Atardecer en Valencia, pintura acrílica, Mayte López